La película sigue la historia de dos hombres, Jack (Kevin Hart) y Chris (Ryan Hansen), que intercambian sus vidas por un día, tal como sucedió en la primera entrega. Sin embargo, esta vez se enfrentan a nuevos desafíos y situaciones absurdas cuando se convierten en padres de familia. A medida que navegan por sus nuevos roles, aprenden valiosas lecciones sobre la paternidad, la amistad y el crecimiento personal.